Documento sin título Documento sin título

90% del

COMPORTAMIENTO = HÁBITOS

Los psicólogos nos dicen que hasta el 90 por ciento de nuestro comportamiento proviene de hábitos. ¡90 por ciento!

Desde el momento en que nos levantamos en la mañana hasta el momento en que nos acostamos, hay ciento de cosas que hacemos de la misma forma todos los días. Éstas incluyen la forma de ducharnos, vestirnos, tomar el desayuno, cepillar los dientes, conducir el automóvil para ir al trabajo, organizar el escritorio, hacer compras en el supermercado y limpiar la casa.

Con los años hemos desarrollado una serie de hábitos firmemente arraigados que determinan la eficiencia con que nos desempeñamos en cada área de la vida, desde el trabajo, hasta los ingresos, pasando por la salud y las relaciones.

Las buenas noticias son que los hábitos liberan nuestra mente mientras que nuestro cuerpo funciona con el piloto automático.

Las malas noticias son que podemos convertirnos en prisioneros de estos patrones de comportamiento autoderrotistas que inhiben nuestro desarrollo y limitan nuestro éxito.

Si desea alcanzar mayores niveles de éxito, tiene que romper algunos de esos hábitos(no devolver llamadas telefónicas, quedarse viendo televisión hasta altas horas de la noche, hacer comentarios sarcásticos, fumar, llegar tarde a las citas, ser un profesional de la indecisión, gastar más dinero del que se gana) y reemplazarlos por otros más productivos.

Sus hábitos determinan sus resultados
Quienes alcanzan el éxito no llegan a la cima sin esfuerzo. Llegar allí requiere una acción bien orientada, autodisciplina y gran cantidad de energía día tras día para hacer que las cosas sucedan.
Los hábitos que desarrolle en su futuro.
Hay dos pasos que puede dar para cambiar sus hábitos: el primer paso es hacer una lista de los hábitos que lo mantienen improductivo o que puedan tener un impacto negativo en su futuro. Pida a los demás que lo ayuden a identificar objetivamente los que consideren que pueden ser hábitos limitantes.

Veamos una lista de algunos de ellos:
  • Esperar hasta el último momento para hacer todo lo importante, pagar las cuentas, por ejemplo.
  • Tener una postura de indeciso en la vida, no contribuye con el progreso.
  • No eres protagonista del futuro. Además, “No Decidir, Es Decidir” ¡Eso es lo que quieres!
  • Dejar las cuentas por cobrar que venzan. Dejamos el último minuto hasta el último.
  • Olvidar el nombre de una persona que le presentaron hace unos segundos.
  • Preferir el trabajo a dedicarle tiempo a tus hijos, parejas o amigos.
  • Comer comida chatarra con mucha frecuencia. Cuando haya identificado sus hábitos negativos, el segundo paso consiste en elegir un hábito más adecuado, más productivo para alcanzar el éxito, y desarrollar un sistema que le ayude a reforzarlo. Por ejemplo, si su meta es ir al gimnasio todas las mañanas, un sistema que puede funcionar es acostarse una hora más temprano y poner el despertador un poco antes.
Es válido usar todas las estrategias y truco que necesite para cambiar un hábito. Propóngase cambiar unos pocos, no tantos. Use letreros que le recuerden que debe cumplir su nuevo comportamiento. Pídale a un amigo o compañero que le ayude a reforzar lo nuevo que le alerte desviaciones, que le felicite la constancia.
Sólo cambiar un hábito a la vez, eso es todo. En la vida real, los frutos de la victoria van a aquellos que se comprometen 100 por ciento con el resultado, a quienes tienen una actitud de “cueste lo que cueste" Estos son quienes se empeñan al máximo, sin ahorrar esfuerzos, en lograr el resultado deseado, en cambiar un hábito y punto. Las personas de éxito aplican” la regla de cero excepciones” cuando se trata de seguir sus disciplinas diarias.

Una vez que se establece un compromiso del 100 por ciento para lograr algo, no hay excepciones. Es un trato en firme. No negociable ¡caso cerrado! Cambio y fuera. Si se compromete 100 por ciento a hacer treinta minutos de ejercicios cada día, pase lo que pase, eso es todo.

Simplemente lo hace, no importa si está viajando, si llueve, si se acostó tarde la noche anterior, si su agenda está llena o simplemente no tienes ganas. Lo hace y eso es todo. Es como cepillarse los dientes antes de acostarse, simplemente lo hace, pase lo que pase. Si ya está en la cama y recuerda que no lo ha hecho, se levanta para hacerlo. No importa cuán cansado esté ni que tan tarde sea. Simplemente lo hace. Sólo se trata de cambiar algún hábito, así sea sólo uno, pero entréguese a ese nuevo hábito al 100 por ciento.






Estimado usuario:
En algunos casos, EscondiendoLaNoticia.com no tiene un vínculo directo con el autor o autora de los artículos publicados, por lo que, si deseas comunicarte directamente con él, te sugerimos utilizar el link (vínculo) "Fuente" que se encuentra al final de cada escrito. Sin embargo, si prefieres hacer tu comentario en esta página, intentaremos hacerlo llegar a su destino final.
Mundo laboral
Grafologia
Salud total
Enviar a un amigo
Envía tu comentario

Visita hoy

www.ReflexionesParaCrecer.com

Visita nuestra página principal en
www.escondiendolanoticia.com
 
Documento sin título
0  Comentarios - Leido 4930 veces

Estimado usuario:
Para comunicarte directamente con el autor o autora de este escrito, te sugerimos utilices el link (vínculo) "Fuente" que se encuentra al final de cada escrito, ya que Noticia-Venezuela.com no tiene un vínculo directo con todos los autores de los mismos.
Si deseas que publiquemos un artículo de tu autoría, puedes enviarlo a: [email protected]

Visita nuestra página principal en
www.escondiendolanoticia.com