Documento sin título Documento sin título



Hemos escuchado una y otra vez la misma sentencia: la actitud lo hace todo. Es difícil leer un libro de autoayuda sin topar con algún lugar común sobre las actitudes. Lo mismo sucede con ciertos talleres  y cintas de material divulgativo, donde no es raro escuchar algún sermón sobre la actitud

 


Y cuando leemos relatos sobre el éxito de personas que han conseguido lo que quieren de la vida, ejemplo tras ejemplo, relato tras relato, la actitud emerge como diferencia única y crucial entre aquellos que consiguen lo que quieren en la vida y aquellos que no lo consiguen.

Por donde miremos, descubriremos pruebas del poder de la actitud. Sin embargo, ¿Nos  convencemos alguna vez de ello? Mira a tu alrededor.
¿Cuántas personas conoces que tienen sistemáticamente una buena actitud?
¿Y si invertimos los términos?
¿Cuántas personas conoces que tienen mala actitud?
¿Cuántas personas conoces que se quejan?
¿Qué son infelices?
¿Cuántas personas ansiosas, preocupadas o crónicamente asustadas?
Todas estas condiciones son ejemplo de mala actitud.
En todas ellas se adivinan heridas autoinfligidas que, a su vez, infectan todo lo que tocan. Y todas tienen algo en común, a saber, que tienden a crear lo que habían anticipado. En otras palabras, solemos recibir de la vida lo que esperamos, y lo que esperamos está definido sencillamente por una cuestión de actitud.

En otras palabras, tu actitud influye en la eficacia que demostrarás en lograr que tu sueño se cumpla. Una buena actitud arrojará buenos resultados. Una actitud mediocre arrojará resultados mediocres. Una pésima actitud arrojará pésimos resultados.

Pensamiento y acción.
¿Que puedes hacer si resulta que tienes una mala actitud?
¿Acaso puede chasquear los dedos y cambiar tu actitud de mala a buena?
Algunos sabios de la autoayuda quisieran que creyeras precisamente eso.

Y, hasta cierto punto, tienen razón. Puedes cambiar tus acciones con un mero chasquido de los dedos. Puedes modificar tu expresión, tu postura, incluso el objeto de tu pensamiento. Y cuando cambies estos aspectos, cambiará tu actitud.

Sin embargo, el problema de muchas personas es más profundo. En determinados momentos, la mayoría de las personas no suelen pensar en la actitud.

Nuestra actitud es sencillamente una cuestión de hábito, al igual que la postura y la respiración, y la damos por sentado, como hacemos con cualquier otra costumbre.

Podemos cambiar nuestras actitudes, si lo pensamos detenidamente, así como podemos cambiar nuestra postura y nuestra respiración. Pero, abandonados a nuestros propios mecanismos, activamos el piloto automático y adoptamos la misma actitud de siempre. Reaccionamos ante el mundo tal como nos hemos programado, y seguimos obteniendo los mismos resultados. A menos que cambiemos nuestra programación, es decir, nuestros hábitos, jamás cambiaremos nuestros resultados.

Para cambiar tus actitudes habituales, tienes que cambiar tus hábitos mentales y tus pautas de acción. Tienes que cambiar tu manera habitual de reaccionar frente a las circunstancias. ¿Cómo? De la misma manera que has aprendido todo lo que sabes, es decir, mediante la repetición y la práctica.

Piensa en tu actitud como una competencia, en lugar de pensarla como una emoción. No puedes controlar tus emociones, al menos no directamente, pero puedes controlar lo que haces y lo que piensas.

Por lo tanto, en lugar de centrarte en tus sentimientos, céntrate en lo que tienes que hacer y pensar para producir los resultados que quieres, de la misma manera que aprendiste a montar en bicicleta o a lanzar un disco volador.

A su vez, tus acciones y tus pensamientos marcarán el tono de tus emociones y, por lo tanto, tu actitud.

Concéntrate en lo bueno
No te preocupes acerca de sentirte positivo. Concéntrate en actuar de forma positiva y pensar positivamente. Acostúmbrate a actuar y pensar de manera positiva en lugar de hacerlo negativamente. En lugar de llorar sobre la leche derramada, límpiala. En lugar de compadecerte de ti mismo, haz algo para remediarlo. No te preocupes de cómo te sientes, preocúpate de lo que haces y piensas. Al comienzo, puede que esto no se produzca de forma natural. Ahora bien, ninguna competencia se adquiere con naturalidad. Recordarás que cuando aprendiste a escribir, no era algo natural. Y lo mismo sucedió con la lectura. Y con la bicicleta. Sólo cuando practicaste estas competencias sistemáticamente se convirtieron en una segunda naturaleza. Se volvieron tan mecánicas que ya no tenias que pensar en lo que hacías. Simplemente lo hacías. Puedes conseguir lo mismo con tu actitud. No dejes de pensar positivamente y actuar positivamente hasta que se convierta en una segunda naturaleza. Por ejemplo, a partir de ahora, piensa en los problemas que encuentres como una posibilidad de practicar tu capacidad de solucionar problemas. La próxima vez que te enfrentes a una crisis, pon en práctica la habilidad de centrar tus pensamientos en la solución en lugar de centrarlos en el problema. No se necesita ser un genio para señalar lo que no funciona (y es lo que hace la mayoría), pero sólo la gente que tiene éxito pasa a la acción para remediarlo. Si empiezas a pensar y actuar de esa manera, todo lo demás vendrá por añadidura. Y, antes de que te percates, convertir tus deseos en realidad te parecerá la cosa más natural del mundo.


 
Mundo laboral
Terapeuta emocional
Grafologia
Cuando muere un hijo
Internet Autopista Infinita
Salud total
Blos deportivo
Enviar a un amigo
Envía tu comentario

Visita hoy

www.reflexionesparacrecer.com

Visita nuestra página principal en
www.escondiendolanoticia.com
 
Documento sin título
7  Comentarios - Leido 6487 veces

Estimado usuario:
Para comunicarte directamente con el autor o autora de este escrito, te sugerimos utilices el link (vínculo) "Fuente" que se encuentra al final de cada escrito, ya que Noticia-Venezuela.com no tiene un vínculo directo con todos los autores de los mismos.
Si deseas que publiquemos un artículo de tu autoría, puedes enviarlo a: [email protected]

antonio arguello   2009-01-27
Los felicito por tener esta ventana para la creacion de una venezuela emergente


Carolina Arroyo   2009-01-28
Me gusto mucho el articulo, muy bueno para practicarlo en nuestra vida a diario. Me gustaria tambien que nuestros politicos lo practicaran.


Edelsi paez   2009-01-29
esta muy interesante este articulo, que bueno que publiquen cosas como estas que nos ayudan a mejorar dia a dia.


rosa gomez   2009-01-29
Me gusto mucho el articulo sobre terapia emocional,porque nuestro estilo de vida y hablo del Venezolano es tan agitado y tan cambiante que necesitamos de mucha informacion que nos concientice a mejorar nuestra salud emocional.


NELSON   2009-01-29
ME PARECIO EXCELENTE EL ARTICULO


Lucia Vivas   2009-02-02
Buenos dias...¡ El artículo excelente, muchas personas se limitan o no hacen lo que desean simplemente porque se les presenta una piedra en el camino literalmente claro¡ no saben que la piedra es solo una oportunidad para ser las cosas diferentes y asi marcar la diferencia..¡


Angela   2009-02-13
Buen artículo, en estos tiempos difíciles son un aliciente, gracias


Visita nuestra página principal en
www.escondiendolanoticia.com